1500 personas… tal vez 1800 en un cálculo más ajustado pero para nada exorbitante. Esa fue la cantidad que estimo concurrió y formó parte durante más de dos horas de la marcha que se realizó en Villa Ballester reclamando que se termine con la CRIMINALIDAD. Un amigo que actualmente reside en Alemania y está de visita en la Argentina me dijo que eso de la INSEGURIDAD era un término que usábamos acá para engañarnos. La INSEGURIDAD como tal existe en todos los países del mundo aplicada a distintas situaciones de la vida y de la sociedad. Por ejemplo, INSEGURIDAD bancaria, INSEGURIDAD jurídica conocida por demás en nuestro país. Caminar por la calle y que a uno le peguen un tiro, eso no es INSEGURIDAD…. es un acto CRIMINAL , y ese acto, lo que genera es CRIMINALIDAD. Esto es lo que ustedes tienen aquí, me decía mi amigo con absoluta razón. Qué manía los argentinos de vivir engañados.
Lo que pasa es que si hablamos de un acto CRIMINAL o CRIMINALIDAD no podemos obviar que los encargados de llevarlo a la práctica son los CRIMINALES. Por lo tanto, un aumento considerable y peligroso de la criminalidad, hace que tengamos que reconocer que vivimos entre CRIMINALES en la mayoría del conurbano Bonaerense, por referirme solamente a una zona en particular. Convengamos que políticamente a ningún Intendente le conviene administrar y gobernar un distrito, por caso San Martín vs Ricardo Ivoskus, lleno de criminales. De ahí, que suavicemos algunos términos. Pero convengamos que en el partido de San Martín hay demasiada CRIMINALIDAD.
¿Qué se hace? es lo que debería preguntarse la dirigencia política
A usted, a mí… a ellos (los políticos) no les pasaron esas cosas, entonces es como que la tocamos medio de oído. Yo siento que todas las mañanas cuando me levanto hay un bolillero que gira. Ahí adentro estamos todos. Usted, yo, el vecino de al lado, el de enfrente, el almacenero, hasta el policía… y todos los días, por más que los medios de comunicación no lo cuenten, hay varios sorteados. Todos los días los dueños de las garantías nos sortean. Nos sentencian con la pena de muerte por más que en la Argentina no esté legislada.
Y los demagogos de la palabra, o sea, los políticos, lo único que hacen es la del escribano…dan fe del sorteo.
Le dejo una frase que flameaba en una enorme pancarta frente a la comisaria 9 de Villa Ballester… CUANDO GOBIERNAN LOS JUSTOS EL PUEBLO SE ALEGRA. CUANDO GOBIERNAN LOS IMPIOS, EL PUEBLO SUFRE…
“Ay pobre de mi Argentina bendita…”





